2 de febrero de 2014

En el umbral

El sacristán a veces se cansa de lo que hace y quisiera escribir un poema.  Uno de sus lecturas preferidas es el Libro de Isaías, “serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño será su pastor.”

El lobo de Isaías, sólo en la forma era la misma bestia que antes se nutría del cordero.

El lobo de Isaías, sin corazón de lobo,  en el umbral espera,
con la  pregunta que también fue suya.

Si quisieras el camino del Maestro quien te lo impediría.

Y el sacristán anda inquieto en el templo, 
sin saber qué  hacer
pasa los días.


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