15 de enero de 2012

Un tigre

Era un tigre pequeño casi un gato, se subía al coro de los canónigos y escuchaba la misa;  hasta el obispo preguntaba por el "gato piadoso".
El sacristán lo encontró muerto frente al Seminario, al borde de la acera.
Después de él vinieron otros gatos al templo, pero estos no tenían alma de tigre.

2 comentarios:

  1. Un texto, cual estampa, que me ha gustado; por lo que con tu permiso me lo llevo a Fernandina. Un abrazo Eduardo

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  2. Tiene usted todos los permisos del mundo, otro abrazo.

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