24 de enero de 2012

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Quien hable hoy de una “nueva” revolución, o de estar identificado con la continuación del proceso revolucionario, quien no tome nota del estruendoso fracaso de la revolución rusa, no está siendo progresista ni de avanzada, está abanderándose a un pasado de violencia y opresión, a un mito pernicioso, cuya superación es imprescindible para tratar de alcanzar la paz, la libertad y la concordia que el pueblo cubano desesperadamente necesita.
Luis Aguilar León, “Reflexiones sobre Cuba y su Futuro”, Pág. 51